El periódico

El hombre esbozó una sonrisa al ver a su mujer en la puerta. Le dio un beso en la mejilla, entró en la casa y fue a la cocina. Eran ya 40 años de matrimonio. Dejó el periódico sobre la mesa y volvió a la puerta. Él también sonreía al ver a todos aquellos veinteañeros irse de su pequeño pueblo con aquellas caras de felicidad y cansancio. Maldita sea, ellos se habían conocido con esa edad y en aquellos tiempos no se hacían estas locuras. Mientras los jóvenes montaban en el bus, la mujer le pregunta por el titular del periódico. Él vuelve a sonreír y le responde: «Otro capítulo ha sido escrito».